EL DIARIO DE ALINE

Nunca antes había oído hablar de los cruceros. Bueno, había visto “El Crucero del Amor” en la televisión cuando era niña, pero para mí, no era más que una serie.

Ni siquiera tenía idea de que alguien como yo podría ir a trabajar en uno. No fue hasta que una amiga me comentó que una ex compañera mía de la universidad estaba trabajando en un crucero cuando mi curiosidad despertó. Empecé a seguirla en Facebook e Instagram: fotos en las islas griegas, Santorini, Mikonos, Rodas, islas rodeadas de un mar azul increíble, casitas blancas, y ella sonriendo en fotos rodeada por toda esa belleza. Un video suyo en la playa de Tailandia donde se filmó la película “The Beach” de Leonardo DiCaprio. Otras fotos suyas en un santuario de elefantes. Otras comiendo comida hindú en la India. Y unas fotos impresionantes delante de un barco de crucero imponente, siempre con ella y sus amigos sonriendo. Todo eso hizo que me preguntara “¿Y yo… qué hago aquí? ¡También quiero que mi vida sea así!”

Entonces averigüé a dónde fue mi ex compañera para conseguir trabajar a bordo: CRC-PERU Cruceros. ¡Muy bien! ¡Cruceros, aquí voy! Me dirigí a las oficinas a pedir información, decidida a que haría de todo para conseguir irme porque viajar por el mundo trabajando en un crucero sonaba como un sueño hecho realidad. Pero no sería tan fácil. Cuando me informé, me topé con el primer obstáculo: necesitaba experiencia de trabajo en alguna de las áreas existentes en el barco, por ejemplo, restaurante, bar, recepción de hotel o incluso ventas o fotografía. Y yo no tenía experiencia en ninguna de ellas.

Desalentada, volví a casa pensando que mi sueño se había esfumado antes de siquiera empezar. Pero como estaba decidida y quería ir sí o sí, ideé un plan para conseguir mi meta: ganaría experiencia laboral y me prepararía para poder conseguir un trabajo en un crucero.

Como siempre me gustó hablar con las personas y aprender de cocktelería, conseguí un trabajo como mesera en un bar y al poco tiempo me volví ayudante del bartender. No me pagaban mucho, pero el trabajo me gustaba y lo que necesitaba era la experiencia y el certificado de trabajo que me pedían para poder postular al crucero. Luego de un año allí, volví a CRC-PERU y pasé mi entrevista de pre-selección. ¡Estaba muy, muy nerviosa!

Era la primera vez que me entrevistaban en inglés y estaba nerviosa y muy emocionada, no podía parar de sonreír y creo que eso fue positivo. Me aceptaron para pasar una entrevista final con los representantes de Norwegian Cruise Line y me dijeron que tenía muy buena actitud y me recomendaron mejorar mi conocimiento de bar. Un par de meses después, me llamaron para mi entrevista final con un representante de Norwegian.

El día anterior a la entrevista, casi no pude dormir pensando si me aceptarían o no, si podría ir a trabajar en un crucero, si mi vida cambiaría, si sería como en las fotos, si, y si….ese día fue muy largo pues éramos muchas personas para pasar la entrevista. Los reclutadores hicieron una presentación de la empresa y nos explicaron muchas cosas sobre la vida a bordo y las condiciones. Había otros candidatos que ya habían trabajado para otras líneas de crucero y conversé con ellos mientras esperaba para mi entrevista. Algunos decían que el trabajo era muy duro pero que la paga era buena, sobre todo en el bar, porque se podía ganar mucho con las comisiones y las propinas.

La verdad, yo no estaba muy preocupada por el dinero pero, ¿a quién no le gusta saber que podrá ganar muy bien? Finalmente, fue mi turno de entrar y me tocó pasar entrevista con un señor muy serio que miraba mi curriculum con mucha atención y luego me hacía preguntas y me miraba muy fijamente. Decidí mostrarme muy segura y entusiasta y confiar en que CRC-PERU me había preparado muy bien para la entrevista, creo que seguí todas las pautas. Me dijeron que tenía que esperar un par de días para conocer el resultado. ¡Un par de días! La espera se me hizo francamente eterna, tenía a todos locos en mi casa revisando mi correo a cada momento esperando el mensaje con el resultado. Pasaron los dos días y no recibí ningún correo, así que llamé a mi Crew Administrator en CRC-PERU (el crew administrator es la persona encargada de asistirte en el proceso de postulación y embarque).

Me dijo que aún estaban esperando que los reclutadores enviaran los resultados oficiales de las entrevistas y que tuviera un poco más de paciencia. ¡Ya no podía más! Pasaron 3 días y, cuando pensé que no se comunicaban conmigo porque no me había ido bien, llegó un correo: “Resultado de tu entrevista con Norwegian Cruise Line”. El corazón se me aceleró. Lo abrí. Empecé a leer: “ Le informamos que el resultado de su entrevista ha sido POSITIVO…!”

Creo que el grito de emoción que dí lo escuchó toda la cuadra. Mi mamá se acercó corriendo para ver qué me había pasado y mi gato escapó corriendo asustado.  Empecé a saltar, feliz y abracé a mi mamá y a mi hermana. ¡Me aceptaron!, ¡Me aceptaron! Fue uno de los días más felices de mi vida.

Y de esta forma empezaría una vida llena de aventuras que me cambió por completo.

En las próximas entradas de este blog, compartiré con ustedes muchas de mis experiencias a bordo: algunas muy felices, otras duras y difíciles, otras que me dejaron grandes enseñanzas y otras que parecen sacadas de una película.

Muy pronto, el segundo capítulo de esta historia.